donde el arco iris se puede tocar
El círculo de los sueños
No interpretamos los sueños, los escuchamos
Encuentros de verano para soñarnos en comunidad
Hay épocas del año en las que la voz que nos habla en sueños se acerca un poco más a la superficie.
Cuando disminuye el ritmo, cuando el cuerpo descansa, algo en nuestro mundo interior comienza a hablar con más claridad.
El Círculo de los Sueños nace como una invitación a encontrarnos alrededor de esas imágenes, historias y fragmentos que llegan durante la noche.
Cada semana nos reuniremos en un grupo reducido para compartir sueños y dejar que resuenen en la escucha colectiva.
Qué encontrarás
🌿 Ritual semanal de escucha
☀ Espacio para desacelerar
🌙 Sueños compartidos
✍ Tiempo para escribir
👥 Grupo reducido
🌈 Un lugar donde no hace falta entender
Información práctica
JULIO
4 encuentros: 6-13-20-27 de julio
9.00-10.30
Online
Max 10 personas
60 euros
AGOSTO
4 encuentros: 3-10-17-24 de agosto
9.00-10.30
Online
Max 10 personas
60 euros
VERANO COMPLETO
Los ocho encuentros de julio y agosto
100 euros
Qué sí es
- Un ritual semanal de escucha.
- Un espacio para desacelerar.
- Un lugar donde los sueños pueden ser escuchados sin explicaciones.
- Una experiencia compartida.
- Un encuentro entorno al fuego grupal.
Qué no es
- No es interpretación de sueños.
- No es otra formación para “aprovechar” el verano
- No es un espacio para “arreglar” o solucionar nada.
Las sesiones quedarán grabadas y disponibles en un espacio online para quienes puntualmente no puedan asistir.
Aun así, la experiencia está pensada para vivirse en directo, ya que del encuentro nace la magia.
¿Y si no recuerdo sueños?
En todas las sesiones se contemplarán propuestas para que las personas que no recuerdan sueños también buceen en el mundo onírico.
¿Por qué propongo este espacio?
Hace años que los sueños me acompañan. No tanto como algo que haya que interpretar o descifrar, sino como un lugar al que volver para escuchar imágenes, preguntas o intuiciones que están queriendo abrirse paso.
He observado que, especialmente en verano y en vacaciones, cuando el ritmo se ralentiza y aparecen más espacios de descanso, los sueños suelen volverse más vivos, más presentes y más fáciles de recordar. Como si algo en nuestro interior encontrara más espacio para expresarse.
También he descubierto que compartir un sueño transforma la experiencia de soñarlo. No porque otras personas nos expliquen lo que significa, sino porque la escucha colectiva amplía nuestra propia escucha y permite que aparezcan resonancias inesperadas. A veces un sueño que parecía extraño o incomprensible encuentra una nueva profundidad simplemente por haber sido compartido y escuchado.
Este espacio nace del deseo de crear un lugar donde eso pueda suceder.
Un lugar sencillo y cuidado donde reunirnos alrededor del fuego del grupo, soñarnos y dejarnos tocar por aquello que emerge cuando escuchamos sin necesidad de interpretar.
Un viaje a ese lugar que conocí en sueños: un lugar donde el arcoíris se puede tocar.
Itziar Amestoy Alonso
soñarnos en comunidad
las plazas son limitadas
MÁXIMO 10 PERSONAS POR GRUPO